jueves, 5 de noviembre de 2009

Dicen que más impuestos es el mal menor...


Por el Mtro. Jorge Triana Tena | Martes 2 de noviembre de 2009

Conforme al contenido de la Ley de Ingresos y la miscelánea fiscal, para 2009 la meta de recaudación es de 3. 18 millones de millones de pesos (billones de pesos) para cubrir los gastos e inversiones del gobierno federal. La solución para hacerse llegar 300 mil millones de pesos que, debido a la grave crisis que afecta al país, no habrían de ingresar el próximo año a las arcas gubernamentales, fue muy simple, aumentar el IVA y el ISR. Más impuestos aprobados por mayoría, pero sin que alguien quiera asumir el costo político.

Como cada año desde que el Ejecutivo gobierna sin mayorías (es decir, desde 1997), las negociaciones por la miscelánea fiscal a efecto de cubrir los gastos e inversiones del gobierno federal para el año subsecuente, dan como resultado que tengamos paquetes fiscales de los que nadie se siente orgulloso. Todos lo critican, aún quienes lo aprueban, pero lo asumen como el mal menor. Al final, nadie quiere asumir la paternidad de lo aprobado.

A nadie debe alegrarnos que el Congreso mexicano apruebe instrumentos jurídicos que sean catalogados por sus propios integrantes como el mal menor. Lo mismo ha sucedido con reformas que desde hace muchos años son indispensables pero cuyo costo político nadie quiere asumir, como la reforma laboral, la reforma energética, y desde luego, la verdadera reforma fiscal que ponga un alto a los múltiples parches y ocurrencias que cada año el legislador plasma en los paquetes fiscales.

Queda claro que el alza injustificada y excesiva de los impuestos en el marco de la peor crisis económica que enfrenta el país, no puede ser motivo de orgullo, pero no es cierto que sea el mal menor. El mal menor sería darle un verdadero carácter universal a los impuestos, de modo tal que paguen también los que más ganan y los que menos ganan, y no solo las clases medias, en quienes recae primordialmente el peso de la manutención de las finanzas públicas.

Indudablemente urge que en materia hacendaria trascendamos del mal menor al bien mayor. Los contribuyentes en México no tienen por qué tolerar un IVA de 16% y un ISR de 30%, son excesos insoportables; pero aún más, el ciudadano mexicano no tiene por qué tolerar a representantes incapaces de hacer realidad reformas de fondo a asuntos que afectan a la población y que requieren soluciones urgentes, como el incremento a la base de contribuyentes, la disminución de exenciones, y desde luego, la disminución de las tazas impositivas. Todo esto, partiendo de que el gobierno debe predicar con el ejemplo, invertir bien los dineros públicos y no mal gastarlos en burocracia.

Tazas impositivas justas y recursos públicos bien invertidos, ese es el inalcanzable sueño de los ciudadanos cada vez que se enfrentan al barril sin fondo e insaciable de la Secretaría de Hacienda.

Sobre el autor:

Jorge Triana Tena estudió la Licenciatura en Derecho y la Maestría en Políticas Públicas, ambas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

En Acción Nacional, es miembro desde 1996. Fue Coordinador de Acción Universitaria durante la campaña de Carlos Castillo Peraza a la Jefatura de Gobierno (1997), Coordinador General de la Secretaría de Acción Juvenil del PAN en el D.F. (1999-2001), Coordinador de Relaciones Nacionales de la Secretaría Nacional de Acción Juvenil (2001 - 2003); en el proceso electoral de 2006, fue Coordinador General de las Campañas a Diputados Federales y Locales en el Distrito Federal y Consejero Nacional del partido (2004 – 2007). En 2009 fue designado integrante del Consejo Político del Comité Ejecutivo Nacional del mismo partido.

En el ámbito profesional, ha trabajado como asesor de Regidores en el H. Ayuntamiento de Atizapan de Zaragoza, en el Estado de México. Laboró en la Delegación Miguel Hidalgo de octubre de 2000 a agosto de 2003, donde ocupó los cargos de Director de Desarrollo Social y Servicios Educativos y Director General de Desarrollo Social. Su desempeño como funcionario público en esta Delegación se enfocó a desarrollar programas sociales para atender de manera integral las necesidades de salud, educación, asistencia a grupos prioritarios, cultura y recreación de los ciudadanos; entre ellos destacó el proyecto "Faros del Saber", que es la red de bibliotecas públicas más moderna y funcional de la Ciudad de México, y también el programa delegacional de atención a la juventud denominado "Miguel Hidalgo Joven".

Fue Diputado Federal integrante de la LIX Legislatura (2003 – 2006), donde presidió la Comisión Especial para la Reforma del Estado, fue integrante de las comisiones del Distrito Federal y de Juventud y Deporte, y Coordinador de los Diputados del PAN del D.F. También como diputado federal, fue miembro del Consejo General del IFE en su carácter de Representante del Poder Legislativo ante el órgano electoral.

Su último cargo en la función pública fue como Diputado a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, IV Legislatura y vicecoordinador del Grupo Parlamentario de Partido Acción Nacional. Donde presidió la Comisión de Asuntos Político - Electorales; e integró las comisiones de Normatividad Legislativa, Estudios y Prácticas Parlamentarias; Vigilancia de la Contaduría Mayor de Hacienda; el Comité de Limites Territoriales y el Comité de la Biblioteca del mismo órgano legislativo; Representante Suplente del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal ante el Consejo General del Instituto Electoral del Distrito Federal.

En otras actividades: En el 2006 fue Integrante del Consejo Editorial de la sección Ciudad del periódico Reforma. También fue columnista bimestral del periódico Rumbo de México, columnista quincenal del periódico La Crónica de Hoy y analista político semanal en el programa del Sr. Federico Lamont en ABC Radio.

1 comentario:

  1. Esta columna fue publicada en la sección de "Política, Sociedad y Estilo" de Notineta.com ¡visitala!

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