martes, 17 de noviembre de 2009

La primera piedra



Por Sandra Pérez – Toxqui | 16 de noviembre de 2009

En la historia de la humanidad han quedado registrados sucesos que merecen ser celebrados y otros que no tendrían porque haber ocurrido, pero en la memoria colectiva ambos deben permanecer, sobre todo, aquellos en los que los resultados de las acciones y decisiones fueron contrarios a la persecución del bien común. Que sirvan las cicatrices del pasado para evitar repetir los errores.

La semana pasada, el 9 de noviembre se conmemoró el vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín; una muralla que se construyó en una noche, una barrera política, económica y social que se erigió más por la incapacidad de generar acuerdos y por imponer un sistema que generaba en algunos la necesidad de cruzar una frontera cuyas primeras piedras fueron colocadas por el choque de ideologías.

El 13 de agosto de 1961 quedaba dividida una nación, familias y amistades se partieron al igual que el mundo. Por 28 años 155 kilómetros separaron a las dos Alemanias y a los capitalistas de los comunistas. El muro de protección antifascista que pretendía defender al territorio de lo colectivo de los agresores individualistas cayó básicamente por la presión de quienes buscaban la libertad de elegir.

Este símbolo de la sinrazón y del autoritarismo en el que la única manera de cambiar de gobierno era arriesgar la vida es también de los pocos o el único ejemplo en el que a golpes se ha logrado dar fin a la sinrazón y edificar con polvo el camino a la democracia.

El principio del fin de la Guerra Fría generó esperanza y representó para algunos analistas el inicio de un periodo de prosperidad y aunque el crecimiento económico se tradujo también en desigualdad social y los costos de la unificación aún se siguen pagando nadie puede negar que actualmente Europa es una potencia económica mundial y el balance es positivo.

Sólo quien ha conocido lo que es ser privado de la libertad puede hablar del costo que está dispuesto a pagar por ella y únicamente aquellos que no han vivido directamente las consecuencias de asilarse tras un muro estarían hoy dispuestos a levantarlo, por ello hay que tener cuidado de que los temores y la incapacidad de alcanzar acuerdos construyan murallas ideológicas, políticas o fronterizas.

Sobre la autora:

Sandra Pérez – Toxqui Sánchez es Licenciada en Ciencias Polìticas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México. También es una gran apasionada del Teatro, motivo que la llevo a estudiar por nueve años la carrera de actuación.

Desde 1994 simpatiza con el Partido Acción Nacional y en 1997 empezó a militar de forma activa en el mismo, en él ha participado como Secretaria Juvenil en Coyoacán; integrante de la Secretaría Juvenil del PAN DF; Colaboró en el libro “El Partido Acción Nacional y la Reforma del Estado” bajo la coordinación de María Teresa Gómez Mont y Urueta; De 2006 a 2009 fue Diputada Federal Suplente.

Actualmente es Capacitadora del Partido Acción Nacional y Asesora del Jefe Delegacional del Gobierno en Miguel Hidalgo.

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